Alemania sobre ruedas

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Alemania sobre ruedas

La industria automovilística alemana es conocida por su gran capacidad de fabricación y abastecimiento en el mundo del comercio internacional. Desde que Carl Benz diseñara el primer vehículo impulsado por un motor de combustión interna, han sucedido muchos cambios en el desarrollo del sector de la automoción.

 

Hoy en día, Alemania, es el mercado europeo de automoción más importante tanto en términos de venta como de producción, por detrás de Japón, Estados Unidos y China, y uno de los factores que le ha ayudado a liderar este mercado, es la constante y robusta apuesta en I+D, ya que gran porcentaje de las empresas alemanas pertenecientes a este sector, destinan una considerable cantidad económica a atractivas inversiones en esa innovación para mantenerse en la línea de la competitividad mundial.

 

Con el paso del tiempo, su estrategia diversificada y su evolución en la cadena de suministro sobre las diferentes partes que componen un automóvil, ha dado lugar a que se produzca una latente mejora e implementación representada como:

 

Reducción

Tratando de usar recambios y sistemas mecánicos más desarrollados (materiales construidos más ligeros, optimización de la eficiencia de los motores…)

 

Complementación

No solo la parte mecánica es estudiada, sino que se ve impulsada con el valor añadido de las nuevas tecnologías (motores híbridos, biocombustible…)

 

Reemplazamiento

El alto nivel de materiales de última generación conlleva a un mantenimiento de calidad del vehículo (batería eléctricas…)

 

Después de todo, ¿cómo podríamos acercarnos a este mercado?

 

Usando un contacto directo con los clientes potenciales, es decir, interactuar con los principales fabricantes de vehículos que tengan sus factorías de producción en el país.
Trabajando con un agente comercial o distribuidor, que esté familiarizado con esta industria, y que nuestros productos conecten con sus principales materias primas que queremos introducir en el mercado alemán.
Asociándose con un socio comercial residente en el país de fabricación, ya que con esto, se facilitaría el proceso de entrada de nuestros productos, debido a que careceríamos de gran parte de contratiempos como, falta de confianza del cliente final, desconocimiento legal de la normativa alemana y/o de los estándares de calidad exigidos por este cliente final.

 

Una vez decidido sobre lo anterior…

 

¿Por qué no analizar el tipo de materias primas que tengamos (siendo una empresa de producción de materiales siderúrgicos) para valorar la viabilidad de la exportación de nuestro insumo?

 

Rafael Montoya Carpi

Colaborador

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